Subida Arinsal

El rugido de los motores y la velocidad se apoderaron del pueblo andorrano de Arinsal, convirtiéndose en el epicentro del automovilismo de montaña. Cerca de 90 pilotos participaron en la séptima edición de la Subida a Arinsal, la prueba más emblemática del Campeonato de Andorra y una de las citas de referencia de los Pirineos y del sur de Francia. Y es que también era puntuable para el Campeonato francés de montaña de Segunda División.

La carretera que lleva a la estación de esquí volvió a ser el escenario perfecto para la velocidad y también la emoción con la que los pilotos deleitaron a los aficionados que no se quisieron perder ningún detalle. 4,1 kilómetros y una pendiente del 8,6% de puro gas. Los participantes tuvieron que tener en cuenta la precisión de su técnica y el pilotaje tanto en el primer como en el segundo día para dar lo mejor de cada uno e intentar llegar a lo más alto de las montañas y del podio.